Amo a Berkeley
Pienso ahora en las mujeres de mi vida, pienso en mi vida y en el lugar que quiero para las mujeres.. es inevitable y creo que mis hormonas lo piden, mi cuerpo, mi piel mis manos las llaman a gritos silenciosos.
Estoy acostada en una cama blanca en la mitad de un apartamento vacío. La veo llegar a ella con sus años bien puestos y su sonrisa nerviosa. Sólo quiero desnudarla y le digo cosas suaves en un murmullo casi imperceptible en el silencio, sólo quiero que calle, que confíe y que deje que mis manos y todo mi cuerpo le hablen de lo que siento, de lo que su piel me genera... no quiero hablarle de una relación sin futuro, no quiero promesas vanas, sólo quiero que sepa que ese intante que nos regalo la vida, lo aprovecharan nuestros sentidos.
Y estando sumida en esa maraña de ilusiones (que a pesar de todo creo posibles!!! o.O) viene a mi mente el recuerdo de aquella otra mujer, tambien de años en su piel y de sonrisa tímida... la encontré por casualidad en un recorrido largo (y paradojicamente corto) de mi vida, sentada a mi izquierda con el corazón un poco aplastado... lo suficiente como para no ser capaz de hablar de las dos... la recuerdo a ella, no como esa imagen con la que la guardo en mi memoria, sino como ese cabo suelto en mi historia personal. Pienso en ella y en la escritura de un mail sin palabras, pero con instrucciones precisas... quiero una tarde, quiero un fin de semana, quiero mi oportunidad, un beso y una despedida sin hasta luegos.
Pero mi mente no descansa... y ya no sólo remito mis pasiones a las mujeres que conozco. Desfilan entonces frente a mi las posibilidades de esas muertes pequeñas que caben en mis manos y sólo pienso en la soledad... eso quiero, la soledad... la soledad de compartir sin restricciones morales o complejos estúpidos, de esos sentidos que se poseen... conocer el mundo y darselo a conocer a ellas... las que me visitan de tanto en tanto mientras me fumo un par de cigarros y leo en el silencio



carton papel dijo
"Mientras las fantasías no son suficientes para satisfacer mis deseos, la realidad juzga y castiga mi carne…" Alvaro Navarro
15 Mayo 2009 | 03:48 AM